miércoles, 28 de septiembre de 2016

Como el cuervo, sólo presente a la realidad...Roland Yuno Rech

Como el cuervo, sólo presente en la realidad Alguien ha preguntado en el mondo: ¿Cómo desembarazarse del veneno del odio? Puede que los cuervos que cantan ahora tengan la respuesta, sólo presentes a la realidad tal cual es. Aquí y ahora, no seguimos las fabricaciones mentales que oscurecen el espíritu y crean ilusión, sobre todo la ilusión de ser un ego limitado, separado de los otros, de la naturaleza, del resto del universo. Mientras nos identificamos con ese ego, nos sentimos encorsetados, amenazados, ansiosos. No vivimos en la verdadera dimensión de nuestra existencia, teniendo siempre la impresión de que nos falta algo. La avidez aparece a partir de la ignorancia de nuestra verdadera naturaleza. Siempre deseamos más. Empezamos por desear juguetes, después conocimientos, poderes, pareja. A veces incluso, dándonos cuenta de que algo no va bien, nos comprometemos en una vía espiritual y nos volvemos ávidos de méritos espirituales. Hacemos zazen, pensamos ser liberados de un cierto número de ilusiones y nos volvemos ávidos de posiciones, de responsabilidades, de obtener el shiho, de tener el satori, de tener muchos discípulos. Cuando funcionamos con ese veneno, el odio jamás está lejos. Todo lo que perturba nuestros deseos y nuestra avidez provoca reacciones de rechazo, de hostilidad, de envidia, de celos, de odio. La respuesta fundamental es iluminar constantemente nuestra ilusión a través de la práctica de zazen, mirar en uno mismo, realizar que ese sí mismo no es nada asible. Todas nuestras construcciones egóticas son ilusorias. No merecen que despleguemos tanta energía y tanto tiempo en sostenerlas. Como decía Keizan: “Cuando cesamos de alimentar nuestras construcciones mentales a propósito del propio ego, se crea un espacio para iluminar otra cosa, para clarificar que nuestra propia naturaleza es vacío luminoso, maravilloso y vasto”. Vacío de ilusión y vasto como el vasto cielo, en unidad con todos los seres, no tenemos necesidad de ser ávidos, ni odiar a los otros o a nosotros mismos. Cuando no separamos nosotros y los otros, la avidez y el odio caen por sí mismos. Curar esos tres venenos, es el sentido de nuestra práctica de zazen. Toda la enseñanza de Buda, de los maestros de zen y nuestra misma práctica no son más que remedios a esos tres venenos. Una respuesta simple la del cuervo: concentraos solamente aquí y ahora.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Gary Sneider...la vía del bodhisatva.



Sé tú Bosatsu,

yo seré el taxista

que te lleve a casa.


Gary Sneider- La mente salvaje

miércoles, 31 de agosto de 2016

Recomienzo el tres de septiembre: Día y noche...

 
DÍA Y NOCHE
 
“Día y noche todo lo que encontramos es nuestra vida.
Por ello ponemos toda nuestra vida en cada cosa que encontramos.
Así nuestra vida y aquello que encontramos
se hace uno”
Kosho Uchiyama
Afinando nuestra vida
 
                De nuevo llega el momento de poner en marcha el “curso zen”,de organizarlo;  para ello el sábado día 3 de septiembre a las 10 horas tendremos un encuentro en el dojo en el que comenzaremos por un samu general,
 
una vez hecho el samu, 
 
haremos zazen con ceremonia de comienzo de curso ,
 
para continuar con una reunión en la que trataremos sobre las diferentes responsabilidades,
horarios de zazen, planificación del año con seshines y encuentros previstos y otros por
organizar, diferentes enseñanzas, horarios de costura, talleres…
 
Acabaremos con el aperitivo de las 13 horas.
 
Esperando poder compartir esta vida que nos reúne y este compromiso con la postura , recibe un abrazo en el Dharma.
 
Antonio  (por el dojozen Genjo Pamplona/Iruña)
 
-Os adjunto la información de la jornada que ha organizado para el domingo día 11 el dojo de Bayona. Si esás interesado-a en participar ya nos lo harás saber.
 

miércoles, 24 de agosto de 2016

Jornada de zazen el 11 de septiembre organizada por el dojo de Bayona



Jornada de práctica de ZAZEN
el domingo 11 de septiembre de 2016

En Bayona  64100
13 Avenue Capitaine Resplandy. (Local: Darshana yoga )





Organizada por el Dojo de Bayona

 (afiliado a la  Asociación ZEN Internacional)

Dirigida por Antonio Arana, monje Zen del Dojo de Pamplona

La práctica de ZAZEN es la esencia del ZEN. Sentados ante la pared sobre un cojín redondo (zafu), las rodillas sobre el suelo, la espalda bien recta, la nuca estirada, la mano izquierda en la mano derecha, el canto de las manos contra el bajo vientre, en una inmovilidad total. La respiración calmada y natural, nos concentramos particularmente en la espiración. La mente consciente está en reposo, sin alimentar ni rechazar los pensamientos, los dejamos pasar concentrándonos en la postura y en la respiración.

Programa: la jornada empezará a las 8,30 en punto. Es importante no llegar más tarde de las 8:15. Terminará hacia las 18,30 horas-

Se realizará en la misma un taller de costura, impartido por Txus Laita,
responsable de costura de la Abze y otro de Ejercicios preparatorios para la práctica de zazen impartido por Sebas Lanz.

Traed: un zafu y ropa cómoda y oscura para la práctica, un cuenco y una cuchara para la comida.

Acceso: https://goo.gl/maps/DSg27zCDDpv Parking: A 15m del local

Detalle del local ver las fotos al final de la página:

Boletín de inscripción:
Pago de 20 €uros


Información / Reservas : 07 52 02 86 06
E_mail : zen-paysbasque@bbox.fr
 

LOCALIZACIÓN DEL LOCAL:


13 Avenue Capitaine Resplandy.
(Local: Darshana yoga )
  
Desde España (A63)

Detalles para la salida de la autopista viniendo de España: https://goo.gl/maps/NxdNZMkjG582

Salida 6 después de Ikea tomar la dirección hacia Burdeos, pasar por el puente, salir en  Bayonne-Nord: https://goo.gl/maps/DSg27zCDDpv

 Vista del local: 



miércoles, 17 de agosto de 2016

TRABAJAR EN UN HOGAR PARA REFUGIADOS- ENTREVISTA A SONJA LUKEN, MONJA ZEN





  National Geografic

Trabajar en un hogar para refugiados.
Entrevista a Sonja Lüken, monja zen.


Los refugiados son un importante tema de actualidad. Tú trabajas en un hogar de acogida urgente para refugiados. Sería interesante que nos hables de tu trabajo, porque tú estás directamente en la fuente.
El hogar se encuentra en Monschau, cerca de Aix La Chapelle (Aquisgran), en una antigua escuela, que está siendo  utilizada desde octubre de 2015 para acoger a los refugiados. 400 refugiados pueden ser acogidos. Actualmente 253 personas están  albergadas pero, en cualquier momento, pueden llegar nuevos autobuses.
¿De donde vienen los refugiados?
La mayoría de ellos vienen de Siria, de Afganistán, de Irak o de Irán. Pero otros son originarios de Marruecos o de otros países de África como Eritrea, Guinea, Congo o Nigeria. En este momento hay solo tres personas provenientes de los Balcanes (Macedonios).
¿Como se les  alberga?
Ellos duermen en las aulas, en literas superpuestas. Según el tamaño de las estancias podemos alojar hasta 16 refugiados por aula. La mayoría son hombres que viajan solos, pero también hay familias enteras. Disponemos de emplazamientos separados para alojar a las familias y asegurarles un mínimo de ambiente privado. Pero frecuentemente nos vemos obligados a alojar dos o tres familias en la misma aula. Ellos se construyen un espacio privado colocando sábanas alrededor de las literas superpuestas.
¿Qué hacen los refugiados durante todo el día?
Ciertamente que algunos se aburren. La mayoría de ellos pasan el día en el interior de los edificios. Hay muchas posibilidades pedagógicas: una sala de música, una sala de creatividad, un laboratorio de lenguas, con ordenadores, para adquirir un conocimiento básico del alemán, una sala de fitness con mesas de ping-pong. Hay también un café reservado a las mujeres y un jardín de infancia. Algunos residentes ayudan al funcionamiento del hogar.
¿De qué actividades se responsabilizan?
Ellos se ocupan,  por ejemplo, de la limpieza, de las basuras, de la vigilancia de los aseos, distribuyen los alimentos o ayudan en la lavandería. Algunos residentes ayudan en el jardín de infancia mientras que otros acompañan a las personas a la consulta del  médico, para ayudarles como interpretes. Todas estas tareas se consideran de interés general y son compensadas con un salario mínimo. Muchos trabajan seis horas al día.
¿En qué estado se encuentran los refugiados a su llegada?
Los refugiados están frecuentemente agotados a su llegada. En ocasiones llegan 150 al mismo tiempo. Esto supone entonces un desafío logístico: acogerlos en nuestro sistema, organizar una visita médica, darles de comer, asignarles un lugar para dormir. Yo me entero de poco acerca de su vida, del camino que han recorrido, de cómo han llegado hasta aquí, esto es debido a que yo no hablo su lengua. Una comunicación directa es prácticamente imposible. Mediante colegas de nuestro equipo que hablan farsi( persa) o árabe, conocemos más detalles de sus historias. Nosotros, el personal del centro, estamos tan ocupados por nuestro trabajo  que disponemos de muy poco tiempo para tener un contacto más profundo con los refugiados. Nuestro principal reto es mostrarles que son bienvenidos a nuestra cultura, acogerlos con bondad y ayudarlos, lo mejor posible, a su integración.
¿Cuáles son tus actividades en el centro?
Yo trabajo como empleada enseñante en la administración, me responsabilizo de las listas de residentes, el reparto de habitaciones, del dinero de bolsillo, de las compras y de la información sobre las tasas de ocupación del hogar. Estoy también encargada de pagar los salarios para los trabajos de interés general y apoyo a nuestros asistentes sociales simplificando la comunicación por encima de las barreras de los diferentes idiomas.. También preparo anuncios con imágenes simples o frases cortas y concisas, que serán traducidas a continuación al inglés, farsi (persa) o árabe.
¿Cuál es la atmósfera en el hogar?
Somos 32 personas trabajando en el hogar: los responsables del hogar, los responsables del acompañamiento social, dos personas de administración, una enfermera, una educadora de niños y 26 asistentes sociales. Nuestro equipo está muy comprometido. Cada uno está dedicado a su trabajo en cuerpo y alma, el espíritu de equipo es evidente para todos. Creo que los residentes son conscientes de ello, porque el pasado fin de semana 22 nuevos refugiados vinieron, debido a  la recomendación de nuestros residentes. Al principio tuvimos que crear estructuras para organizar el hogar. Con el tiempo pudimos consagrarnos, poco a poco, a las tareas pedagógicas. Los trabajadores voluntarios están también bien integrados. Ellos se ocupan en particular de la ropa y de las clases de alemán, así como del transporte con sus vehículos. Invitan a los residentes a conciertos musicales.
Tú estás ahora muy ocupada por tu trabajo. ¿Cómo haces para ir al dojô de una manera regular?
Busco tiempo para ello. Zazen es mi fuente de serenidad y compasión. Evidentemente que también hay  disputas , confrontaciones y momentos decepcionantes en mi trabajo. Zazen me ayuda siempre a volver a lo esencial. Yo intento encontrar continuamente  un espíritu nuevo, no caer en una rutina para así encontrar a los residentes, de diferentes culturas, con un espíritu abierto.
¿Puedes describir cual es la aceptación en el entorno inmediato?
Nosotros no hemos encontrado fuertes reacciones como manifestaciones o amenazas, tal y como son descritas en los medios de comunicación. La población es muy atenta. Evidentemente también hay prejuicios y escepticismo. Una profesora deseaba, por ejemplo, venir con sus alumnos a visitar el Hogar, porque había constatado que los alumnos hablaban negativamente de los refugiados. Ello les daba, de esta manera, la ocasión de establecer un conocimiento personal de los niños refugiados
¿De manera general cuál es tu visión sobre la marea de los refugiados?
Es un tema difícil. Existen muchos miedos. Para mí un trato humano está en primer lugar. Acoger a hombres y mujeres con humanidad y no, por ejemplo,  con gases lacrimógenos, porque ellos quieren atravesar una frontera. Esto debería ser evidente.

domingo, 24 de julio de 2016

"Descondicionar" nuestras viejas costumbres- Roland Yuno Rech



                                       Foto: A. A. S.

 “Descondicionar” nuestra viejas costumbres

Kusen de Roland Yuno Rech / Pégomas, octubre 2015

Cuando practicamos zazen practicamos la misma meditación que Shakyamuni. El zazen es la meditación con la que se despertó a la realidad profunda de la existencia, no sólo la suya, sino de todas las existencias. Así comprendió la impermanencia y podemos tener la misma experiencia que él en cada momento.

En la práctica de zazen de un instante a otro el cuerpo y la mente se transforman. Y si observamos los fenómenos de nuestra vida vemos bien que ninguno permanece fijo, todo pasa, para lo mejor y para lo peor. Si observamos profundamente esa realidad de la impermanencia aprendemos a soltar la presa de nuestras coagulaciones mentales. La impermanencia no se traduce sistemáticamente en una pérdida. Permite también liberarnos de nuestros condicionamientos, de arrepentirnos de nuestros errores pasados, de renovar nuestra vida y partir sobre nuevas bases, sobre la base del Dharma, de la realidad a la cual nos despertamos.

Cuando vemos claramente que nuestro ego es sin substancia, ya no podemos ser egocéntricos. No hay ni siquiera un gran esfuerzo a hacer para abandonar el ego, sólo ver claramente la ilusión y renovar regularmente esa visión clara, no olvidarlo. Como esa experiencia es liberadora se experimenta una gran gratitud hacia Buda que la transmitió, lo que hace que tomemos refugio en él con confianza. Lo tomamos como nuestro maestro original. Estudiamos su enseñanza como la expresión de ese despertar. Siguiendo sus recomendaciones verificamos la validez de su enseñanza a través de nuestra propia experiencia.

Durante la ordenación de bodhisattva tomamos refugio en el Dharma. Es la enseñanza de Buda la que va a guiar nuestra vida y nuestra práctica y nos asociamos con la comunidad de aquellos que comparten la misma confianza con el fin de ayudarnos mutuamente para profundizar esa enseñanza. Así es que Buda, el Dharma y la Sangha son lo que se llama los Tres Tesoros, es lo más preciado que encontramos en nuestra vida. Cuando hacemos el voto de tomar refugio en Buda decimos que hacemos ese voto con todos los seres sensibles. No es sólo un asunto personal, porque hacemos ese voto para poder ayudar a todos los seres sensibles, compartir con ellos la experiencia feliz de esa realización.

Hablamos de realización porque no se trata solo de comprender mentalmente, sino con el cuerpo en su totalidad. Si comprendemos la verdad pero el cuerpo no acompaña, entonces sentimos una contradicción dolorosa y eso quiere decir que no hemos realmente comprendido. Por ello desde que recibimos una enseñanza, hay que practicarla enseguida con el cuerpo, con todo nuestro ser, impregnarnos de ella en nuestra manera de funcionar. La sesshin es el mejor momento para eso.

Lo que realizamos con todo nuestro cuerpo es lo que se llama “tai do”, la expresión es “tai ge daido”: “tai” – el cuerpo – “ge” – comprender  -  y “daido” –  la Gran Vía.
“Do” es a la vez la Vía en tanto que camino a seguir pero es también la última realidad, el tao. Seguir la Vía verdaderamente, practicándola con todo nuestro cuerpo, nos armoniza naturalmente con el tao, con la Vía en tanto que última realidad y despertar a esa realidad. Es el fundamento de la enseñanza de nuestra escuela, el Zen Soto, la enseñanza del Maestro Dogen de la no separación entre práctica y realización.

 “Shusho ichinyo”. Cuando la práctica es justa, cuando el cuerpo está en la postura justa y el mental funciona en el modo de la consciencia hishiryo, es decir, sin estancarse en nada, entonces en ese mismo instante la práctica es despertar. Porque funcionamos en armonía con la última realidad, en el total soltar la presa de nuestras ilusiones. Pero evidentemente, como toda cosa, ese despertar inmediato es también impermanente. Es por ello que hay que practicar constantemente, lo que llamamos “gyoji”, día tras día, instante tras instante. Si no, nuestros malos hábitos antiguos toman la delantera y olvidamos el despertar de zazen.

Se habla frecuentemente de práctica progresiva y del despertar inmediato pensando que se practica progresivamente para finalmente realizar el despertar en un instante particular. Pero en el Zen Soto es lo contrario. Practicamos el despertar inmediato pero seguidamente continuamos una práctica progresiva de armonización con ese despertar para descondicionarnos de nuestras viejas costumbres. Y en eso también la sesshin es el momento y el lugar más favorable.