viernes, 5 de febrero de 2016

Sesshin con Roland Yuno Rech - Egino 11,12 y 13 marzo 2016

SESSHIN CON ROLAND YUNO RECH



DIRIGE:
Roland Yuno Rech, Maestro Zen, continuador de la obra del Maestro Taisen Deshimaru .

LUGAR:
“Casa de oración Haitzur” de Egino (Alava). 

FECHA:
11,12 y 13 de Marzo de 2016.
Llegada el jueves 10 de marzo, a las 20,30 horas,  para la cena.
Salida el domingo 13 después de la comida y el samu.

Durante la Sesshin habrá ordenaciones de Bodhisattvas, monjas y monjes.

NECESARIO TRAER:
Zafu (cojín redondo y alto), kimono o ropa amplia y oscura, saco de dormir, cuenco, servilleta y cubiertos.



PRECIO:
100€  miembros de la AZI.
110€ no miembros de la AZI.
145€ habitación individual miembros de la AZI.
155 € habitación individual no miembros de la AZI.

INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES:
Dojozen Genjo - Pamplona/Iruña.
Tfno. 948182594 - E.mail: zennavarra@yahoo.es

Para una mejor organización de la Sesshin avisadnos, al menos, con 10 días de antelación, para saber cuántos  somos y si necesitáis que vayamos a recogeros.

ORGANIZA:
Asociación zen de Euskal Herria y Dojo Genjo de Pamplona/Iruña.                         
 


Dojo Zen Genjo - Pamplona / Iruña
Tfno.  : 948 182 594
E-mail: zennavarra@yahoo.es
www.zennavarra.blogspot.com
Facebook : https://www.facebook.com/zen.navarra.3?fref=ts

martes, 26 de enero de 2016

Camino de un año nuevo- Patrick Pargnien







2016

  El camino de un nuevo año se abre ante nosotros, con su parte de misterio, de imprevistos y de experiencias enriquecedoras...
Todo dependerá de con qué ojos miremos los diferentes acontecimientos y circunstancias que lo jalonarán.
No podemos negar que vivimos en el seno de un mundo agitado que no parece dirigirse hacia la apertura. Esto a veces nos puede dejar un sabor de impotencia y de desánimo. Pero es esencial no obsesionarnos con ese sentimiento para abrirnos, dejarnos tocar por la belleza que existe también en torno a nosotros. En cosas muy simples, como una mirada, una sonrisa, el canto matinal de un pájaro, el florecer de una planta al sol. Muy a menudo dejamos pasar esos momentos por falta de presencia.
Hemos sido testigos de actos sumamente violentos, fruto de la oscuridad de la ignorancia,  que nos han conmocionado, y que continúan produciéndose en el mundo entero, ya sea hacia los humanos o hacia los seres vivos en general.
Y uno de los puntos esenciales para no responder con una reacción emocional es no sentirnos ajenos, porque esta violencia; estos miedos y conflictos existen también en el universo interior. Y si hay algo que podemos hacer es con respecto a nosotros mismos.
Esto nos muestra también la cólera, la herida por un sentimiento de falta de amor que habita en nuestro corazón y que nos separa de la fuente.
Si existe un camino, un terreno fértil para que se manifieste un cambio, para que se dé una conversión de la ignorancia, en la que podemos estar encerrados, en conocimiento intuitivo y penetrante, ese camino es el del amor y el de la consciencia.
Y nuestra responsabilidad como seres comprometidos con un proceso espiritual es la de tomar este camino de consciencia en todos los momentos de nuestra existencia.
Yo (nos) deseo, para este año que llega, toda la energía, la fuerza y la bondad necesarias para caminarlo y atravesar con la mayor serenidad posible este periodo algo agitado.
También deseo que la vía espiritual que compartimos sea un lugar fértil en el que las semillas de nuestras diferentes intenciones puedan germinar y florecer para dar un alimento que apacigüe al mundo que contribuimos a «crear».
Y mi último deseo es que cada uno de nosotros tenga en mente que existe en sí mismo una paz, una alegría, un espacio estable y una ausencia de miedo que no dependen de ninguna circunstancia.

                                 De corazón a corazón,      Patrick

miércoles, 20 de enero de 2016

Primeras flores del ciruelo, Daichi









Si alguien te pregunta
qué es el verdadero zen,
no es necesario que abras la boca para explicárselo.

Muéstrale los aspectos de tu postura en zazen
y el viento de primavera soplará
y hará eclosionar la maravillosa flor del ciruelo.

Daichi

sábado, 9 de enero de 2016

El despertar: Un solo grano de arroz contiene el cosmos, Roland Yuno Rech



El despertar, despertarse

Es importante precisar qué entendemos por “despertar.” Por otra parte, sería más correcto priorizar el verbo o el adjetivo al sustantivo “el despertar” ;que parece un concepto, y nos reenvía a algo lejano e inaccesible. Es más justo hablar del verbo “despertarse” o del adjetivo “despierto”: una práctica “despierta”, “un zazen despierto”, “despertarse en la práctica”, más que hablar del despertar. Si el despertar es una acción, una práctica, una manera de funcionar, lo vivimos instantáneamente, aquí y ahora, cuerpo y mente en unidad.

Despertarse quiere decir dos cosas: nos despertamos de… y a… algo. Nos despertamos de nuestras ilusiones y a la realidad, al Dharma. Es como el derecho y el revés de la palma de la mano, no podemos separarlas. Sin embargo, son dos aspectos diferentes. En zazen, por ejemplo, despertarnos de nuestras ilusiones, es observar atentamente lo que surge de instante en instante y ver, posiblemente, como surgen del inconsciente todo tipo de apegos, deseos, bonnos, huellas de un viejo karma pasado, algo así como el polvo que sale de una alfombra cuando la sacudimos. En zazen, como estamos en calma y concentrados, vemos aparecer cosas que habitualmente no vemos en la agitación cotidiana y que quedan en el subconsciente. En zazen, el subconsciente sale a la superficie. Zazen tiene esa función de iluminar las ilusiones, de ponerles luz para tomar conciencia de ellas y dejarlas pasar.

Tomar conciencia es extremadamente importante, pues eso nos hace más humildes: “Yo me creía una buena persona porque practico el zen, pero todavía tengo estas sombras, estas ilusiones, estos deseos en mí”. Esta toma de conciencia, también nos pone más en empatía con los otros: si somos íntimos con nuestros propios bonnos, podemos comprender más fácilmente los bonnos de los otros. Por otra parte, no es necesario haber desarrollado mucho los bonnos, podemos comprender a partir de la semilla, del germen del bonno. En zazen, vemos los bonnos, tomamos conciencia y dejamos pasar. Es porque comprendemos que nuestras ilusiones son sin substancia por lo que podemos dejarlas pasar.

Es la segunda visión: despertarse, es despertarse a la realidad, o a la verdad, al Dharma de la vacuidad, de ku. La vacuidad es una noción que conviene precisar, pues, a menudo, es difícil de comprender para un principiante e incluso para un occidental en general. Vacuidad no quiere decir la nada, no quiere decir que nada exista. Tan sólo quiere decir que todo lo que existe, por su naturaleza interdependiente de todas las otras existencias, no existe por sí misma. Todo lo que existe es sin substancia permanente y cambia todo el tiempo, todo es mujo, impermanente.

Si todo es interdependiente, quiere decir que lo que yo imagino ser mi ego, es a la vez vacuidad, impermanente y cambia todo el tiempo. A la mañana, al despertarnos, somos el mismo que la víspera, pero a veces nos damos cuenta de que nuestro humor cambia, nuestra emoción cambia y percibimos el mundo y a los otros de forma diferente. Un día podemos estar llenos de amor y de compasión y al día siguiente estar agresivos porque los bonnos nos perturban. Nos damos cuenta de que este ego es impermanente y que la realidad profunda de nuestra vida, es esa impermanencia. Todo lo que nos constituye, es nuestra interdependencia con todos los seres del universo. Aquel a quien llamamos un buda, un despierto, es el que se despierta a la dimensión más profunda de su vida y vive en función de esta dimensión…

Comprenderse en tanto que naturaleza de Buda, existencia en unidad con todo el universo. Cada ser contiene en sí mismo todo el universo. Esta perspectiva está descrita en el Sutra de la guirnalda de flores, el Avatamsaka Sutra, con esta noción de interdependencia  e interpenetración: un solo grano de arroz contiene todo el cosmos, un solo individuo contiene toda la humanidad y contiene todos los seres sensibles. Por tanto, un solo individuo despierta y todos los seres despiertan, pues todo está unido.

Roland Yuno Rech
Traducción Dojozen Genjo Pamplona/Iruña